river boca

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viernes, 17 de septiembre de 2010

RIVER Dos para raspar



Ballón y Lamela se perfilan para debutar como titulares en Rosario y, en medio del Monumental, le contaron a Olé sus sensaciones. ""No estoy para caños", dijo el peruano. "Tengo que marcar más", sumó Erik.
Josepmir Ballón y Erik Lamela quieren aprender a ser titulares. El peruano, convencido del crecimiento que tuvo desde que empezó a asistir al curso acelerado del “profesor” (sic) Cappa, desnudó su deseo de aferrarse a la oportunidad que le dará el DT el domingo y ser el nuevo inquilino del puntero. Una situación similar a la que vive por estas horas un Coco más maduro, más alto y adoctrinado, que entendió que debía sumarles algunos raspones a sus muslos y rodillas para presentarse como un volante creativo, de recorrido, pero ahora también de quite (aunque no lo sea genéticamente). Los dos entrarán contra Newell’s en reemplazo del lesionado Affranchino y del desdibujado Rodrigo Rojas. Y ambos también, según los indicios que dio ayer el entrenador durante el ensayo táctico, tendrán que soportar y sostener la responsabilidad de debutar desde el inicio con la camiseta de River. “Nosotros siempre vamos a querer estar. Tendremos que dar lo mejor que tenemos. Y luego, el profesor es quien decide”, se entusiasmó Ballón con un discurso fluido y su acento veteado de limeño. “El técnico recién paró el equipo. Ojalá podamos quedarnos entre los 11”, se sumó Lamela, que hasta sus declaraciones de ayer, en Wikipedia se lo presentaba en sociedad como “un futbolista argentino que se desempeña como volante ofensivo”. Hasta hoy, claro.
Josepmir, en sintonía, contó que tendrá que ser más una hormiga obrera que la bandera del juego vistoso. “No puedo decir que estoy para hacer goles o tirar caños, sino para recuperarla, ayudar al Pelado y dársela redonda a los que saben. A Ariel o al Coco...”, sorprendió el peruano con cierto guiño cómplice hacia su compañero, ese pibe delgado que esperó en cuclillas, bajo el arco, la aparición del flash del lente de Olé . “Y yo me tuve que adaptar a lo que me pedían los entrenadores para ser un jugador más completo. Tengo que marcar más. Angel me pidió que participe también cuando no tengo la pelota, que ayude al equipo. Que sea un jugador completo”, dijo la joyita de 18 años, que no quiso quedarse atrás en su proceso de crecimiento. Contradicciones de la era del tiki tiki, la evolución de la especie en River tiene que ver más con el overol que con el frac ceremonial.
Detrás del portón Maratón, un contingente de turistas esperó el final de la producción periodística para pisar/conocer/fotografiarse en el campo de juego. Faltaba media hora para que el plantel compartiera un asado en la concentración del primer piso del estadio, pero Lamela y Ballón no quisieron demorarse. Se mostraron ansiosos, con ese cosquilleo que siente quien se sabe ante un gran acontecimiento. “No sabemos nada del equipo, sólo fue una prueba”, minimizaron. Ni ellos se lo creyeron. “¿Presión? Cuando me tocó jugar en el Monumental, disfruté al máximo cada minuto. No me perjudicó, al contrario, me jugó a favor hacerlo delante de nuestra gente”, explicó Erik, quien no se detuvo a ver la remake de su pase frustrado al Barcelona: “De aquella vez pasó mucho tiempo”, evadió el juvenil.
Ballón, zambullido en su rol más combativo, destacó: “Espero poner mi granito de arena y que el profesor tenga un dolor de cabeza, y poder jugar un poco más. Quiero serle útil a mis compañeros. En Perú siempre jugué de doble cinco. He jugado solo, de volante por la banda... Aprendí a ser más agresivo en la marca, a presionar más, porque el fútbol argentino es así mientras que el peruano es más pausado. Mi problema es que quiero jugar”, sonrió.
Lamela juró que archivó sus rasgos de talentoso exclusivamente creativo. Ballón aseguró que será “el auxilio” del equipo. Las nuevas caras del tiki tiki saben que no puede faltarles el meta y ponga...

RIVER "No hay cambio de esquema"




Entra Ballón y Lamela aunque, para Cappa, no hay cambio de esquema sino de jugadores. 4-4-2 para River en Rosario y un dibujo bien ofensivo aunque Newell's llegue cansado. "El domingo corren todos. Nuestra camiseta motiva", dijo el DT.

Flexible el 4-4-2. Pero 4-4-2 al fin. El peruano Ballón adentro con Almeyda. Lamela sobre la izquierda aunque sueltito, en la banda opuesta a Pereyra. Y bué. Sin Buonanotte, Pavone, Caruso ni el operado Affranchino… Hay que retocar. Pero cuánto.

“La táctica es secundaria para mí. No hay cambio de esquema: hay cambio de jugadores. Seremos en Rosario lo más ofensivo posibles. Además tenemos otra deuda: todavía no hemos logrado tener un partido completo jugando bien”, dijo Angel Cappa en conferencia de prensa.

“Ballón es un jugador con proyección, precisión, gambeta hacia delante, que llega al gol. No entra para ayudar a Almeyda. A Almeyda lo tienen que ayudar todos. Tiene otro tipo de funciones, como la organización del juego y la llegada. ¿Qué le voy a pedir a Lamela? Que se anime a jugar, que exprese dentro de la cancha todo lo que tiene. Igual, la libertad en un juego colectivo siempre es libertad condicional”, agregó en la previa al juego en Rosario contra Newell’s, quien viene de ganarle a Estudiantes el juego de ida por la Sudamericana. ¿Sentirán el cansancio?

“No sé lo que hará Newell’s. Espero que jueguen todos los titulares. No creo que tengamos ventaja. Tiene hoy y mañana para recuperarse. Ganaron merecidamente y están en progreso. Además, la camiseta de River motiva a nuestros jugadores pero también a los rivales. El domingo van a correr muchísimo porque enfrente está River. Además, juegan bien, defienden bien, atacan con mucha gente… Espero que sea un partido de talentos y esfuerzos”, agregó Angelito.

Y no dudó en hablar de lo que viene. “Ojalá que pudiéramos alcanzar la Copa. Por ahora, procuramos sacar la mayor cantidad de puntos…”.

¿El equipo? Carrizo; Ferrari, Maidana, Ferrero y Arano; Pereyra, Ballón, Almeyda y Lamela; Ortega y Funes Mori. Además concentrarán Daniel Vega, Adalberto Román, Walter Acevedo, Diego Buonanotte, Rodrigo Rojas, Mariano Pavone y Leandro Caruso.

Además, tras los 50 minutos de fútbol entre titulares y suplentes (2-2, Funes Mori y Ballón para los titulares, Abelairas y Pavone para los suplentes), se entrenaron de manera diferenciada Mauro Díaz (se recupera de la molestia en el aductor derecho), Daniel Villalva y Manuel Lanzini (se recupera del desgarro en el recto anterior).

BOCA Derecha con Gary y Clemente



Finalmente, Medel será uno de los stopper y Clemente entrará por Gaona Lugo para recibir a Colón. Así, Erbes seguirá formando dupla con Battaglia. En la práctica de fútbol, los titulares ganaron 1-0 con gol de Escudero.

El regreso de Medel a los once era algo lógico, la incertidumbre pasaba por ver dónde lo utilizaría Borghi, pero en la práctica de hoy se despejaron las dudas. El Bichi puso a Gary de stopper, posición que ocupa en la selección chilena, y así Marín dejará el equipo. Por otra parte, Clemente dejó atrás la contractura y el casi enojo del DT, y volverá a ser titular como volante por la derecha en lugar de Gaona Lugo.

El tema de Rodríguez también estaba sobrevolado por dos cuestiones. Por un lado su físico, ya que se bajó del duelo contra Olimpo por una contractura en el isquiotibial izquierdo. Por el otro, por la baja de ese partido en Bahía Blanca y el posterior enojo de Borghi. Clemente se recuperó de su dolencia y habló con el DT para aclarar los tantos y por eso volverá a ser titular. Ocupará el sector derecho del medio campo, relegando a Gaona Lugo al banco. Medel, que purgó la fecha de sanción, podía volver a formar dupla con Battaglia en el centro de la cancha, pero Borghi prefirió ubicarlo en la línea de tres del fondo, ante la ausencia de Cellay. Gary entrará por Marín y así Erbes y Seba serán la pareja de doble cinco.

En la práctica de hoy, en donde hicieron un táctico de 35 minutos, los titulares le ganaron 1-0 a un combinado de la Reserva, con gol del Pichi Escudero sobre el final. Para recibir a Colón el domingo a las 20.20, Boca formaría con Lucchetti; Medel, Caruzzo, Insaurralde; Clemente Rodríguez, Erbes, Battaglia, Escudero; Chávez; Viatri y Palermo.

BOCA “No estamos tan lejos”



Borghi aseguró que, sin bien el arranque “fue imperfecto”, Boca puede prenderse. “Necesitamos una seguidilla de partidos ganados. Dos o tres sería extraordinario”, dijo. Además, aclaró que el tema Clemente fue “sencillo”, habló de lo fuerte que se juega en las prácticas y confirmó el equipo para el domingo.

“La semana ha sido normal, el resultado tranquiliza mucho”, fueron las primeras palabras de Borghi en la conferencia de prensa. El 3-1 en Bahía dio algo de aire en el mundo Boca, pero el estilo del Bichi es otro: “Acá todas las semanas son tranquilas para trabajar. No recibimos presiones”. Sin embargo, está claro que con una victoria el ambiente es distinto al de las derrotas con Racing y San Lorenzo.

El Bichi confirmó que entrará Medel en el fondo y Clemente en el medio, y explicó por qué sigue Erbes de doble cinco con Battaglia. “Erbes lo hizo muy bien contra Olimpo, fundamentalmente el segundo tiempo. Hay jugadores que pasan desapercibidos, a Erbes lo vamos a ver cómo cumple sin la pelota. Por eso los aleros mejoraron. Erbes se juntaba con Caruzzo, los stopper jugaron más tranquilos. Los dos aleros están bajando demasiado y se hace mucha distancia con los delanteros. Por eso Erbes puede ayudar en eso”, dijo. Repasando, el juvenil se juntó con Caruzzo, así Marín y e Insaurralde se afirmaron, Escudero y Gaona Lugo no se preocuparon tanto por defender y Boca tuvo juego por los costados.

La victoria, además de aire, da puntos que valen oro en un torneo tan parejo. Y eso lo tiene en claro Borghi: “Nosotros no tuvimos un arranque perfecto, sino imperfecto. Aún así, no estamos tan lejos. Necesitamos una seguidilla de partidos ganados para decir si somos o no candidatos. Me gustaría ganar los próximos dos partidos para saber dónde estamos. Todavía no hay uno que se diga que es un gran candidato y hay que bajarlo. Está parejo, se gana y se pierde con todo el mundo”.

El Bichi aseguró que ganar da confianza y autoestima, factores clave para seguir por la senda de la victoria. “Hoy no sirve empatar”, agregó. Y confirmó, “de no haber inconvenientes físicos”, el equipo para el domingo: Lucchetti; Medel, Caruzzo, Insaurralde; Clemente Rodríguez, Erbes, Battaglia, Escudero; Chávez; Viatri y Palermo.

Un párrafo aparte se merece el tema de los cruces en los entrenamientos. “No me gusta que haya roces en las prácticas. Van fuertes los jugadores. Lo llamativo es que van fuertes más juveniles que grandes. Hay algo que hay que corregir. Preocupa porque son jugadas de lesiones. Es un problema de todos. Hay que bajar las revoluciones. Hay que medir que lo que está enfrente es un compañero”, afirmó, preocupado.

Por último, tres tópicos. Aclaró que el tema de Clemente y su baja en Bahía Blanca: “Fue sencillo. El doctor dijo que no estaba bien y yo dije bueno, si no esta bien no viaja”. Se mostró contento por la mejora de Jesús Méndez: “La estaba pasando mal, por eso la decisión de dejarlo ir a su casa. Hoy nos encontramos mucho mejor. Ahí está el famoso mundo Boca y sus presiones”. Y espera por Román: “Tiene un físico privilegiado, no aumentó un gramo, está bien. Román está adelantado, pero no tengo un tiempo. Ojalá que pronto. Está mucho mejor de lo que se esperaba”.

jueves, 16 de septiembre de 2010

RIVER Cappa: "Buscamos que River se mueva como un vals vienés"



Pasa el tiempo y no cambia. Permanece fiel a sus convicciones y brinda la sensación de que nunca dejará de creer en lo que piensa. Le encanta el debate, la conversación y se mete aún más cuando lo que escucha lo moviliza. Según su visión, la versión como entrenador de River es igual a la de sus tiempos como jugador o a la de su época como profesor de filosofía y psicopedagogía: considerar al fútbol como un arte que se tiene que expresar siempre en su mayor dimensión. Sin medias tintas. "Siempre pensé igual y digo lo mismo: tengo diferencias generacionales con los tipos de mi edad que se adaptaron al mundo y con muchos jóvenes que se adaptaron a ese mismo mundo, pero que no lo quieren cambiar, no lo quieren mejorar, que no tienen sueños. No con los jóvenes que sí los tienen".  

Cappa fue un joven proveniente de una humilde familia del barrio Villa Mitre, en Bahía Blanca, donde se acercó, como todos los chicos, a la pelota. Muy a su pesar, una historia emparentada con la camiseta de River lo hizo darse cuenta de que no estaba llamado a ser un futbolista destacado. "Yo jugaba en Olimpo. En un amistoso contra River quedé mano a mano con Carrizo y la crucé, sin amagar. El la desvió con una pierna. Ahí me di cuenta de que no era de primer nivel. Me invadió una gran decepción", cuenta Cappa en una mesa de cafés humeantes, agua mineral y charlas interminables.  

-¿Qué lo sorprendió de River?  

-La grandeza. Tiene una profundidad enorme. Cuando llegás nunca terminás de sorprenderte de lo que es River. La repercusión que tiene, la convocatoria, la línea futbolística tan marcada...  

-Después del partido con Arsenal dijo que estaba muy tranquilo porque sabía que el gol iba a venir en cualquier momento...  

-Sí, este equipo de River transmite eso, cierta tranquilidad. Seguridad de que en cualquier momento va a meter un gol, porque tiene recursos, tiene amor propio, y tiene jugadores.  

-¿Tiene un plantel con las condiciones técnicas que usted pretende?  

-Técnica tienen, lo que les falta es entender cuándo correr, manejar las situaciones de lo que está pasando. Y eso lleva un tiempo. Arsenal, de Arsene Wenger, está jugando de manera maravillosa. El partido con Bolton fue para guardarlo, para llevarlo a las inferiores. Pero se lleva a los jugadores desde muy jóvenes y empieza a trabajar con ellos, y cuando llegan a primera, con 17 o 18 años, siguen trabajando y recién a los dos años empiezan a dar los frutos. Lleva tiempo.  

-¿Passarella puede darle ese tiempo?  

-Sí, pero también están las circunstancias. Por ejemplo, si Funes Mori se va a Juventus porque ofrecen tanto dinero, no importa porque es uno, pero en Huracán, por ejemplo, se fueron todos, y ahí sí es muy difícil volver a empezar. Y eso es lo que le pasa a la mayoría de los clubes, que están en una situación tan apremiante que se tienen que desprender de todo. No les pueden ofrecer ni 300.000 dólares para que se queden.  

-¿Cuando se sentó con Passarella, es cierto que habló de armar un trabajo como el de Arsenal, de Inglaterra?  

-Tengo entendido, entre otras cosas, que yo llegué a River por eso. Porque yo siempre hice eso en todos los clubes en los que estuve. Fijate en Huracán: Monzón, Pastore, Defederico, Kura, Filipetto... Todos de Huracán. Y también Huracán estaba en una situación delicada, hasta le habían gatillado y lo apuntaban con el revolver. River tiene muy buenos jugadores, pero si querés que sean brillante en la sexta fecha, no. Hay que darle tiempo. Estábamos con el barro hasta la boca y si abríamos la boca nos ahogábamos...  

Enamorado del fútbol, de la lectura, de Jorge Luis Borges y amante de la música popular, la "buena música popular", de Joan Manuel Serrat, Chico Buarque y Diego El Cigala, Silvio Rodríguez. Tan apasionado como reflexivo, se tomas unos segundos para calificar el ritmo que pretende para sus dirigidos. "Buscamos que River se mueva como un vals... como un vals vienés. Pero eso se consigue con tiempo. Todos queremos jugar mejor y eso es lo importante."  

-Después del partido con Arsenal, ¿usted reconoció que "El tiki-tiki no es una imposición, sino que tiene que ver con las características de los jugadores, que en éste River tiene una tendencia a salir disparados para adelante"?  

- Lo que quise decir es que si tenés jugadores de una característica determinada como Affranchino, Pereyra, inclusive Buonanotte, donde todos van para adelante, serenarlos y empezar a tocar te lleva más tiempo. No es una cosa inmediata. Además, son pibes, tiene 19 años, y vienen de una experiencia no muy grata y recién ahora están remontando. En cambio este River tiene otra característica, entonces va a llevar un poco más de tiempo para que se frene y empiece a manejar los tiempos y a manejar la táctica, que es una cuestión de espacios y de tiempo: entender dónde se acelera, dónde hay que ir a buscar el gol. Hoy, River va a saliendo del paso.  

-¿Coincide con que River se armó de atrás para adelante?  

-Generalmente en los equipos en los que estuve le han hecho pocos goles. En Huracán recibimos muy pocos goles. Tenemos tres centrales -Maidana, Ferrero y Román- que son de primerísimo nivel; los laterales tienen experiencia y son muy buenos jugadores; tenemos un N°5 con experiencia que le hace los relevos a todo el mundo; tenemos un arquero que está cuando lo necesitás. Eso le da seguridad al resto, pero el equipo empieza a defender a partir de Funes Mori y a atacar a partir de Carrizo. Todos colaboran.  

-¿Este River se está apoyando en las individualidades o en lo colectivo?  

-En lo colectivo. River es un equipo compacto, cuando tiene la pelota y cuando no la tiene. Lo que pasa es que cuando la tiene va a buscar muy rápido el gol. Le falta manejar esa pausa y estamos en deuda en ese rubro. Lo que me parece es que es injusto que la exigencia que tiene River no la tengan otros equipos. Porque si otros equipos ganan de casualidad, y no quiero nombrar a ninguno porque cada uno hace lo que puede y lo que quiere. Pero nadie les pregunta por el tiki-tiki o por el buen juego a esos equipos. Y nadie le exige eso. Dicen ganó, qué solidez, sigue adelante, tiene eso que se necesita para ganar aún no jugando bien...  

-Pero a River se le exige por ser River y porque está usted.  

-Las dos cosas. Siempre a mí me ha seguido esa exigencia, cosa que agradezco. Y lo agradezco en serio, no lo digo irónicamente. Es como si tenés alumnos y uno se saca un 5 y está bien, pero hay otros a los que le exigís que saquen 10, porque están capacitado para eso. La agradezco, pero me parece injusta para estos pibes. De todos modos estoy yo para decirles cómo es la realidad, porque acá se va desde si River es igual a "La Máquina" a si es la peor campaña de toda la historia. Si perdemos un partido nos vamos al descenso, si ganamos nos compararán con Pedernera, Labruna... Ese equilibrio se lo tengo que dar yo y no el periodismo.  

EL MOMENTO DE BUONANOTTE  
Sin dudas, la situación de Diego Buonanotte es primordial para Ángel Cappa. El zurdo se reintegró ayer a los entrenamientos, en Ezeiza. "Es una situación compleja, que yo solo no la puedo manejar. Es materia para un profesional, un psicólogo. De todos modos yo puedo ayudar, contribuir con cierto asesoramiento que tengo también. Al principio lo puse de titular pensando que de esa manera iba a ayudarlo, pero después me di cuenta de que no, que había que ponerlo de a poco, para que se vaya reencontrando con él primero, y después con el fútbol. Hay que respetar un proceso, no nos podemos adelantar. Un nacimiento es a los nueve meses, por más que vos quiera que el chico nazca a los tres meses", dijo el DT.  

En off... side: el pacto de paz del mundo Boca



Dicen que después de toda tormenta, la calma se apodera de la escena. Boca, acostumbrado en los últimos tiempos a vivir momentos de peleas internas, ha entrado en una tensa calma. Dirigentes y jugadores han dejado de lado intereses personales para darle paso a la conjunción de esfuerzos en busca de lo colectivo, para lo político y lo futbolístico. Macristas y los anti, riquelmeanos y palermistas, se dieron cuenta que las disputas no llevaban a buen puerto. En el medio, Claudio Borghi tratando de darle forma a su idea futbolística, no entendía que Boca fuese tan complicado adentro.

Hubo muchos gestos que pintan de cuerpo entero el presente del club. En lo institucional, por más que haya elecciones el próximo año, desaparecieron de los medios los cruces entre dirigentes a partir de la renuncia de Daniel Angelici al cargo de tesorero. Fue el último planteo mediático: la continuidad de Juan Román Riquelme. Resulta que la "ingeniería financiera" fue tantas veces cuestionada, enmendada y redactada, que llevó muchísimo tiempo hasta llegar a la tan ansiada firma, deseada por los simpatizantes y consensuada por los dirigentes. Desgastó a unos y otros. A partir de ese momento, salvo por algunos resultados adversos, la paz volvió a tierras xeneizes. Los dirigentes callaron. Román habla maravillas de Martín como 9 de referencia y goleador. Palermo sabe y lo hace saber, que con la vuelta de Riquelme se potenciará el juego ofensivo de Boca. Borghi, sin ser psicólogo, está pagando con las promesas previas a su asunción como técnico: "Traten que sigan Riquelme y Palermo, que del vestuario me encargo yo". El haber integrado al hijo de JR a la charla técnica, previa al encuentro frente a Olimpo, dejó un mensaje contundente: quitarle dramatismo al vestuario. Se ganó, ahora quedará en cada observador tildar dicha presencia, en lo sucesivo, como cábala o como una estrategia de Bichi.

Hay un tema que resulta trascendente a la hora de buscar alianzas o seguidores, dentro del plantel. Antes estaban los del lado del 10, los del 9 y los neutrales. Resulta que ahora llegaron Lucchetti, Cellay, Caruzzo, Insaurralde, Escudero que son "bichistas". Son mayoría dentro de los titulares, ¿tendrá que ver con la paz reinante por estos días?. Borghi, mientras espera que se aceite el funcionamiento del medio hacia adelante y que vuelva Román, sabe que las promesas se están cumpliendo, como las de los dirigentes de parar con los cuestionamientos, pensando en el 2011.

RIVER Una Buona



Buonanotte fue a la práctica y se ilusiona con jugar contra Newell’s. Después de la ausencia del martes y el apoyo de Passarella, el Enano demostró que quiere estar.

Buonanotte es un jugador de fútbol, pero su lucha no se resume a 90 minutos por semana. Tan difícil como ponerse en su piel resulta obviar que lo suyo es día a día, minuto a minuto. Por eso, por todo esto que le plantó la vida en el camino, aparece como un síntoma alentador que, después de dos noches en las que se habrán revuelto un sinfín de recuerdos, y con aval para ausentarse, el Enano haya tenido suficientes fuerzas y ganas como para armar el bolsito e ir a la práctica de ayer en Ezeiza. Eso ya es una Buona noticia...

Diego reconoce que trata de no pensar en aquel accidente del 26 diciembre pasado que marcó mucho más que los nombres que ahora lleva tatuados en el bíceps izquierdo. “Me hace mal”, dice sin poder disimular el adoquín en la garganta. Por más que lo intente, el lunes le fue imposible por cuestiones judiciales que lo llevaron hasta Junín para declarar en la causa por triple homicidio culposo. Se quebró ante el fiscal, pasó el martes resolviendo trámites personales en su Teodelina natal y hasta recibió el mensaje paternal de Passarella: “Volvé cuando quieras”. Y ese cuando quieras fue ayer. Porque el Enano quiere estar. Quiere volver a ser feliz en el lugar donde más cómodo se siente. Con una pelota pegada a la zurda, haciendo un enganche, un caño, un gol, como si fuera un miércoles más y afrontando una pelea mucho más banal, que es recuperar su nivel y un lugar entre los 11 de Cappa.

Y Rosario, como siempre, está cerca. También las urgencias de un River que visitará a Newell’s con la punta en su poder pero con bajas sensibles de mitad de cancha hacia adelante. Con Lanzini desgarrado, Affranchino operado, el escaso roce de Lamela, el signo de interrogación que acompaña a Ballón y las lentas puestas a punto de Pavone y Caruso, así crecen las chances de Buonanotte en la consideración de Angelito. Un técnico que de entrada le brindó un trato de estrella, un cariño especial, que avisó que a Dieguito lo iba a esperar “el tiempo que fuera necesario” pero que lo mandó al banco contra Vélez y ni siquiera lo hizo ingresar ante Arsenal. Entre un partido y el otro, Cappa también bajó línea: “Buonanotte debe entender que tiene que devolver cosas”.

Ahora, lo más importante es que volvió el Enano. Y que quiere estar, claro.